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Investigadores santafesinos trabajan sobre la revalorización de aceites lubricantes usados

El nuevo proceso brinda una solución tecnológica a un importante problema ambiental. Es liderado por investigadores de FIQ-UNL y Conicet. Este año se prevé inaugurar una planta piloto de reciclado en San Justo.

El proyecto marco que hoy se encuentra ultimando detalles para su materialización, comenzó en el año 2017 cuando una empresa santafesina contacta con el Grupo de Valorización de Descartes Agroindustriales (GVDA) buscando una solución tecnológica al problema ambiental generado por el gran volumen de residuos contaminantes por lubricantes usados en su zona de influencia. Estos desechos provienen principalmente de maquinaria vial, agrícola y vehículos en general, que no cuentan con una disposición final adecuada. Su disposición clandestina en cursos de agua es altamente contaminante dada la toxicidad y la alta vida media del residuo en el ambiente.

De este modo, la Empresa Dante R. Tarrrico S.R.L., ubicada en el Parque Industrial de la ciudad de San Justo toma contacto con el GVDA conformado por investigadores de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (FIQ-UNL) y Conicet, dando comienzo a una relación Universidad-Empresa que próximamente estará mostrando todo su potencial en el territorio santafesino.

Hacia una economía circular

El GVDA desarrolló una solución tecnológica basada en el reciclado de aceites lubricantes usados por un método avanzado que incorpora destilación e hidrotratamiento catalítico. De esta manera, se revaloriza una corriente de descarte permitiendo su venta como combustible o lubricante. También se abre otra oportunidad comercial para la empresa, porque en la zona de influencia no existe un servicio habilitado de recolección de este tipo de desechos.

Juan Carlos Yori, docente-investigador de FIQ y director del proyecto, subrayó que “se generan fuentes de trabajo y un importante movimiento dentro de la región, porque, por ejemplo, el combustible resultante tendrá mejor precio y rendimiento que sus competidores en la zona, por lo que también resultará beneficioso para  empresas cercanas. Lo que conocemos como economía circular”.

Es importante destacar que en nuestro país existen plantas similares pero, tal como lo expresa Yori, “generalmente utilizan ácidos minerales en sus procesos, por lo cual continúan generando residuos contaminantes. Nosotros buscamos generar un proceso que sea una solución integral, sin seguir teniendo el problema ambiental. Por ese motivo, esta variante es superadora y además tiene mejor rendimiento”.

La concreción de una planta piloto

El GVDA desarrolló la ingeniería conceptual de una planta piloto con una escala de 1000 litros por día y tiene a su cargo la asistencia técnica. Pozzi Ingeniería, una empresa sanjustina, fue la encargada de realizar la ingeniería en detalle, la construcción y el montaje. El vínculo de la empresa con el grupo de investigación se formalizó a través de la firma de un Servicio Especializado a Terceros (SAT) en el año 2018, que lleva por título: “Desarrollo de un proceso de reciclado de aceites lubricantes usados por método avanzado de destilación e hidrotratamiento catalítico. Asistencia técnica para la puesta en marcha de planta piloto”.

Actualmente, se está finalizando el montaje de equipos en la planta, que se inaugurará próximamente en el Parque Industrial de San Justo. El GVDA será el encargado de la puesta en marcha y el entrenamiento del personal. Además, luego de este primer proyecto, se prevé la posibilidad de expansión. “La tendencia es hacer un módulo que sea replicable. Nos interesa destacar que esta planta se construyó con una tecnología desarrollada en la Universidad y poder generar vínculos con otras empresas para que juntos realicemos la comercialización”, afirmó Yori.

Tecnología al alcance de las pequeñas y medianas empresas

El director de este proyecto comentó que desde el GVDA se opta por trabajar con procesamiento de descartes para llevar soluciones a problemas concretos de las distintas comunidades, generando tecnología propia que quizás es inaccesible para las pequeñas y medianas empresas. “La virtud de nuestra línea de trabajo está en el hecho de poder entender la problemática y desde allí desarrollar una solución. Esto es fundamental porque a nivel nacional no hay muchos grupos que la lleven a escala industrial como hacemos nosotros. Muchas veces las comunidades no necesitan tecnologías muy complejas para solucionar su realidad”, resaltó Yori.

Financiamiento

Los trabajos de investigación se realizaron en el marco de un proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la provincia de Santa Fe, en la convocatoria: "Innovación Productiva 2017", bajo el título: “Diseño y desarrollo de proceso de reciclado de aceites lubricantes usados por método avanzado de destilación e hidrotratamiento catalítico. Planta piloto de recuperación de aceites usados”. También fueron necesarios fondos propios de la Facultad y la utilización de espacios físicos como el contenedor tecnológico Gustavo Fester de FIQ en Ciudad Universitaria.

 

Prensa FIQ | UNL

Última actualización: 10/04/2019 a las 10:46 hs.